Formamos parte de una cultura que todavía cree en el chollo y que llega a montar bronca en la caja de ahorros cuando le dicen que se han acabado los calendarios. Definitivamente hay mucho friki suelto por ahí. Y de eso trata esta campaña de promoción, de frikis que son capaces de alguna excentricidad con tal de no rascarse el bolsillo.